Revista especializada en Aquitectura e Ingeniería

Desde la esquina

¡Vamos por la pasarela!

Por Lilian

El 6 de julio de 2018, un bus atropelló a un peatón en la autopista y quedó gravemente herido, según el conductor la víctima apareció de pronto en la carretera. El 14 de septiembre una mujer de 73 años murió luego de ser atropellada por un camión, también en la autopista. Ambas personas pudieron hacer uso de las pasarelas para proteger su vida pero prefirieron atravesar la vía.

En julio del presente año, el coronel Freddy Betancourt, jefe de la División de Accidentes de Tránsito aseveró que el uso de las pasarelas es casi nulo y mayormente en la autopista las consecuencias son trágicas. Según datos que tiene tránsito de El Alto, allí se utilizan las pasarelas solamente en un 2% siendo que en esa urbe, como ejemplo, la avenida 6 de Marzo y avenida Juan Pablo II son de alto tráfico vehicular y cuentan con pasarelas para los peatones.

Existen varios puntos de conflicto a raíz de la imprudencia de muchos peatones que no visibilizan el peligro en el que se encuentran al pasar una vía de alto tráfico de movilidades, los imprudentes son de todas las edades y sin distinción. Padres y madres de familia, universitarios, estudiantes, ancianos y niños.

La falta de educación vial es muy alta en nuestro medio. La mayoría de los peatones considera que se pierde tiempo al pasar una vía haciendo uso de la pasarela, otros tienen flojera subir las gradas y lo ven como algo tedioso y cansador; mucho peor, los últimos ni consideran pasar o no una pasarela, simplemente nunca lo hicieron y tienen la costumbre de cruzar a la carrera.

Lo cierto es que los accidentes no solamente se dan en la autopista, sí es el sector de más peligro; pero existen pasarelas en varios puntos de la ciudad de La Paz considerados conflictivos, hay pasarelas en lugares cercanos a establecimientos educativos o de alto índice de tráfico de peatones.

También en la zona sur, donde en muchas de sus vías los motorizados imprimen mayor velocidad, los peatones se exponen al peligro cruzando las vías a paso apurado o corriendo, a veces la prisa no les abastece porque quedan en medio de los motorizados.

A todo este panorama, se suma la imprudencia de la mayoría de los conductores que aumentan la velocidad para vencer al semáforo cuando este va a cambiar de amarillo a rojo, o comienzan a acelerar cuando el cambio es de amarillo a verde, consideran que el amarillo les da vía libre para avanzar.

Lo cierto es que los peatones deben tomar conciencia del peligro y de las consecuencias que puede traer una imprudencia de esa magnitud. En cualquier carretera o vía muy transitada por motorizados, si hay una pasarela es por un motivo, cuidar la vida. Entonces ¡Vamos por la pasarela!

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