Revista especializada en Aquitectura e Ingeniería

Desde la esquina

Inseguridad ciudadana
desde la vista de un águila

La inseguridad en todas las ciudades del mundo va en aumento convirtiéndose en un problema de todos. Nuestras acciones individuales o colectivas influyen en la lucha o crecimiento de la inseguridad, hasta la omisión es un factor que alimenta el fuego de este mal de todos los tiempos.

Los medios de comunicación también contribuyen a incrementar la inseguridad, exaltando la figura de los delincuentes evidenciando la incapacidad de los cuerpos policiales para combatirlos, todo esto en un entorno de corrupción judicial, siempre camuflado de la trama de alguna telenovela o película donde el mal hace gala de impunidad, lujos y ventajas, compartiendo así la idea equívoca de que la vida corrupta y antisocial tiene más ventajas que castigo y desventajas.

Para la mayoría de las personas la solución se encuentra en combatir la inseguridad, aumentando el número de policía de acuerdo a la cantidad de los ciudadanos e inclusive el patrullaje en las calles por los militares, la dotación de cámaras, alarmas y otros sistemas de seguridad, demandando así un presupuesto elevado para quien elija esta opción.

Por otro lado existimos personas más soñadoras, visionarias y ambiciosas, que nos hemos quitado la venda apática de la omisión y el no importismo y que sabemos muy bien que la inseguridad tiene un trasfondo moral.

Una sociedad con moral relajada por más que cuente con un policía por ciudadano seguirá siendo víctima de inseguridad, e inclusive la carencia moral se reflejará en su policía como ya lo hemos visto en sobradas ocasiones en nuestro país.

La verdadera solución está en el compromiso de todos, para luchar porque retornen a nuestras ciudades los principios, valores y la moral fomentada e impulsada por televisión, radio, periódicos, revistas, redes sociales y ciudadanos comprometidos. Porque el mal avanza hacia el terreno que el bien le permite.

Un ejemplo claro de lo que expongo lo vivimos el 22 de noviembre de 2007 cuando por los disturbios y enfrentamientos en la ciudad de Sucre, por orden del general Miguel Vázquez, la policía replegó todos sus efectivos a la ciudad de Potosí, y dejó a Sucre sin institución del orden, mientras los canales de televisión mostraban a policías ayudando a salir a los internos del penal el domingo 24 de noviembre del mismo año. Sucre sin seguridad policial convocó a toda la población a reavivar la llama de los principios, valores y la moral dando como resultado que todos los días que esta hermosa ciudad estuvo supuestamente sin seguridad, su protección más efectiva fue la moral y no se registró ni un solo hecho que refleje inseguridad ciudadana.

Agradezco a Sucre por esta gran lección a manera de experimento social, que nos enseña que cuando se avivan los valores, estos siguen a cada ciudadano por donde vaya y hace de una ciudad un mejor lugar para vivir.  Soy Aldo Paredes Rojas “águila de montaña en YouTube” y hoy permítanme visionar una nación con valores y seguridad para todos o mejor aún, unámonos para que esto no sea solo una quimera.

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