Cómo aprovechar al máximo las ventajas del cielo falso

Los cielos falsos o cielos rasos no requieren ser pintados para verse muy bien. Agilizan la construcción de fácil uso y son removibles. Ayudan a la climatización y su mantenimiento es práctico. Tienen alta resistencia a la humedad y al calor. Hay diferentes opciones en el mercado para todos los proyectos.

La construcción tradicional toma mucho tiempo en terminarse, por lo que se opta cada vez más por materiales prefabricados para acortar los tiempos del proyecto, y es por esto que el cielo falso es un recurso que se está utilizando bastante. Antes, al pensar en colocar cielo falso se lo concebía como un elemento decorativo frecuente en la edificación y refacción de viviendas y ambientes de trabajo, pero esta idea ha ido cambiando con el paso del tiempo.

Hoy en día además de su aporte a la estética puede servir de aislante térmico, acústico, y optimizador de la iluminación interna, entre otros beneficios.

“Todo dependerá de la arquitectura, de su diseño e infraestructura. Con este material se logra cubrir la estructura que no queremos mostrar estéticamente. Las placas generan una forma interesante en el acabado y mejoran la acústica. Aún hay muchos aspectos para tomar en cuenta a la hora de usarlo”, indicó Laura Otero, arquitecta.

Una cubierta para optimizar la climatización y de fácil instalación

María Belén Moreno, diseñadora industrial e interiorista, afirmó que el cielo falso se está usando más en Santa Cruz debido a que se adapta muy bien a las temperaturas de la zona: para climas calientes proporciona frescura al ambiente, y lo contrario en los fríos.

En caso de refacciones se pueden remover fácilmente las piezas (placas o baldosas) que tienen una instalación rápida, ya que no requiere mezcla de cemento y ladrillo como ocurre con los techos normales. Permite esconder las tuberías, cañerías o ductos que son necesarios que pasen por el techo cuando se deben cumplir reglamentaciones de seguridad en algunos proyectos. Se adaptan a cualquier requerimiento y por su estructura liviana puede cubrir espacios muy amplios.

Productos para todas las demandas del mercado

Tecnopor cuenta con una gama amplia para distintos usos y necesidades del cliente, entre ellos el sistema “Drywall” que está conformado por una estructura metálica galvanizada y placas rápidas de ejecutar. Tiene núcleo de yeso bihidratado revestido en ambas caras con papel de celulosa especial, programabilidad de aislación térmica y acústica y opción resistencia al fuego. Mientras que con “Armstrong” se reduce los costos, obteniendo soluciones acústicas. Viene con garantía de 10 años, de material de plafones de fibra mineral en distintos acabados o medidas, con perfil de bordes recto y tegulado y para distintos usos.

“Estos cielos falsos presentan diseños elegantes que mantienen un nivel óptimo de confort, con menor consumo energético y con alta resistencia a la humedad. En cuanto a los de PVC no propagan fuego ni transmite energía eléctrica, es impermeable, indeformable, ecológico y lavable”, destacó Juan Pablo Velásquez Flores, asesor técnico.

Mientras que la novedad de la empresa Construpanel son las tejas de plastoform con cielo falso incluido, todo en uno, y no genera costos extras. Hacen que el calor no penetre dentro de la obra, se gasta menos dinero, se ahorra energía, tiene aislación acústica, ayuda en caso de lluvias u otro problema en ruidos, porque el plastoform no permite que ingrese el sonido.

“Su durabilidad es de 30 años a más, dependiendo del mantenimiento que se realice, que puede ser cada 5 años. En la parte exterior está compuesto por una chapa de calamina trapezoidal que varía en colores de acuerdo al pedido del cliente. En el centro tiene un núcleo de plastoform, en la parte inferior tiene otra chapa de color blanco que simula un cielo falso, evitando gastar en la compra de un cielo falso aparte”, dijo Alejandro Sanguino, gerente comercial.

El cielo falso se construye con piezas prefabricadas de aluminio, acero o un yeso de alta calidad.

Tipos de cielos rasos

Los cielos rasos constructivos son para dar terminación al local, y su finalidad es ocultar cañerías, desniveles, defectos o estructuras.

Los cielos rasos decorativos son aquellos que buscan un efecto estético con su forma, material o textura.

Los cielos rasos acústicos son ideales para adecuar el sonido, absorbiendo o reflejando ondas sonoras del espacio áreas externas.

Un buen cielo raso bien proyectado puede llegar a satisfacer varias de estas finalidades, o incluso todas.

Los expertos señalan que según cómo se hacen estos cielos se clasifican en dos tipos, los cielos falsos aplicados y los armados.

Consejos a la hora de instalar el material

La interiorista María Belén Moreno recomienda:

  • Se debe verificar la humedad en el fondo del techo antes de colocarlo.
  • Tienen que estar listas todas las instalaciones de agua y desagüe.
  • El sistema de agua contra incendio debe contar con pruebas hidráulicas de forma satisfactoria.
  • Los perfiles de fijación o suspensión de las baldosas falsas se tienen que instalar de acuerdo a la modulación de paneles indicados en los planos o del proyectista y deben estar perfectamente nivelados.
  • Hay que fijar las baldosas dejando pendiente de instalación los módulos donde se ubican las luminarias y los accesos de aire acondicionado.
  • No debe haber ningún elemento que se apoye a las baldosas.
  • Para los cielos falsos DryWall o de Superboard, la ubicación o modulación de las luminarias deben estar definidas antes de la colocación del producto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *