Alquiler de almacenes y epidemia de ambulantes

Por Arq  Javier Molina

En lo que va de estos primeros años del siglo XXI, a muchas personas les ha dado por querer vivir de alquileres, algunos quieren vivir de alquilar departamentos, casas, galpones o lotes, pero otro grueso de la población quiere vivir de alquilar almacenes, ya que la inversión es muy reducida, eligen a su garaje para empezar, como la mayoría de los garajes están ubicados a un costado de las fachada entonces ya se ahorran construir una pared, por lo tanto tienen que levantar las otras paredes faltantes, un techo, afinan el piso, hacen una modificación a la puerta del garaje para que sea comercio y ya tienen un almacén del cual cobrar un ingreso extra, posteriormente los otros vecinos al ver la brillante jugada de pionero es que copian y proceden el mismo modus operandi.

Perder la faja jardín es perder salud

Con el pasar del tiempo estos vecinos al ver que el ingreso es muy bueno alquilando un almacén es que deciden construir más almacenes sacrificando toda su faja jardín y así triplicando o cuadruplicando las ganancias que les generan los inquilinos, a primera vista puede parecer que no hay impacto ambiental, pero la realidad es que sí lo hay, ya que la vegetación alta como árboles purifican el aire de todos los gases tóxicos y partículas químicas que se producen en las ciudades de hoy en día, para colmo nuestra población en su idiosincrasia vive una falacia que considera que solo los países ricos son los causantes de la contaminación y que solo ellos sufrirán las consecuencias, mientras que los países en vías de desarrollo como Bolivia estamos a salvo, lo cual es totalmente falso, a eso también hay que sumarle la impermeabilización de los suelos en las ciudades, ya que al cementar y asfaltar poco a poco nuestras calles, aceras, lotes y jardines es que arruinamos los suelos, el agua de lluvia no penetra al suelo y aumenta más el riesgo que nuestras calles se conviertan en ríos con lluvias menos intensas si no hay un buen desagüe pluvial, y para empeorar la situación las islas de calor, estudios recientes demostraron que las ciudades están aumentando de temperatura por estas pequeñas alteraciones que se van sumando en gigantes problemas para las nuevas generaciones.

Los verdugos de emprendedores y estancadores de la economía

Bolivia es uno de los 50 países más difíciles para hacer negocios de todo el mundo según el Doing Business del Banco Mundial, ya que ocupa el puesto 13 de los 190 países que analiza todos los años, crear una empresa es muy difícil por los trámites, el sistema tributario no ayuda a los emprendedores que quieren formalizar, las leyes bancarias  tampoco ayudan y para rematar al emprendedor  los rentistas arrendadores cobran por alquilar sus espacios precios totalmente arbitrarios, en mi recopilación de datos para hacer esta investigación sobre la especulación de suelo comercial me he encontrado con cifras de incrementos totalmente desproporcionadas:

  • Peluquería sobre calle residencial; precio inicial $us 50, precio incrementado $us 100 (200%).
  • Ferretería sobre avenida; precio inicial $us 500, precio del 1er incremento $us 700, precio del 2do incremento $us 900 (180%).
  • Pensión de comida sobre avenida comercial; precio inicial $us 500, precio del 1er incremento $us 1.000, precio del 2do incremento $us 1.500 (300 %).
  • Óptica en esquina sobre avenida; precio inicial Bs 900, precio incrementado $us 400 (309 %).

¿Cómo es posible que tengamos incrementos entre el 180 y 309% en un país donde el PIB (Producto Interno Bruto) crece un 4.5 %? Esta especulación del suelo está estrangulando la economía, ¿cuántas veces hemos escuchado que un amigo, familiar o nosotros mismos emprendemos un negocio, pero ese negocio cierra al llegar al tercer mes o incluso antes de este tiempo?

Estos emprendedores están invirtiendo en mobiliario, productos, insumos, publicidad, tal vez también están contratando empleados, además que están pagando alquiler y con un mes de adelanto, a veces dos, cuando le preguntamos a esta persona la razón por la que cerró el negocio la respuesta más típica es “Solo me alcanzaba para pagar el alquiler”, también conocemos de historia de personas que les estaba yendo muy bien en su negocio, su emprendimiento ya había sobrepasado el primer año, ya tenía clientela estable  y de un día para el otro cerraron, cuando le hacemos la misma pregunta de la razón por la que lo cerró, responden “La persona que nos alquilaba me subió el alquiler y ya no podía pagarlo, así que no me quedó otra que cerrar”, por lo cual el rentista arrendatario es el que nunca sale perdiendo.

Existen dos tipos de emprendedores, los emprendedores por oportunidad y los emprendedores por necesidad:

El emprendedor por oportunidad es alguien que siempre tuvo la ambición y el objetivo de comenzar ese negocio, mientras que el emprendedor por necesidad es esa persona que ante el desempleo y/o a la falta de más ingresos económicos que cubran las necesidades de la familia es que se lanza por un negocio que no tenía pensado.

El emprendedor por oportunidad tiene deseos de crecer y por lo tanto con su crecimiento puede convertirse en un creador de empleo, pero los rentistas arrendadores al incrementarle arbitrariamente su alquiler es que limita su crecimiento o simplemente lo mata. El emprendedor por necesidad se ve en la desesperación de generar ingresos para su familia, y asimismo el rentista arrendador es el limitante de que esa familia mejore sus condiciones de vida y los estanque en la pobreza.

Es importante para la economía de un país y de una ciudad contar con un ecosistema emprendedor que cuide y vele para que todos salgan ganando y no solo unos pocos, por lo que la especulación inmobiliaria del suelo comercial daña el ecosistema emprendedor boliviano, frenando el desarrollo y estancando las oportunidades de prosperidad.

¿Acaso el inquilino necesita baño?

La pregunta puede parecer tonta y obvia, pero es un sarcasmo ya que muchos arrendatarios rentistas al alquilar espacios para comercio no brindan de baño para sus inquilinos, mucho menos para los clientes de sus inquilinos, nuestra sociedad se está deshumanizando donde al inquilino y sus clientes no se los considera personas, son objetos del que se les puede sacar plata por todo y por nada, es así que muchos arrendatarios rentistas al construir un almacén se olvidan del baño hasta que obtienen su primer inquilino y este le pregunta “¿y el baño?”, es ahí donde este tiene que invertir a regañadientes en un baño más improvisado en peores condiciones, muchas veces sin darle agua, solo un inodoro seco con un turril de agua alado para que el inquilino no incremente la cuenta del agua y le prohíbe que los clientes puedan usar el baño, solo para el inquilino, forzando que tengamos las desagradables escenas de ver personas haciendo sus necesidades en plena calle (niños, adultos y ancianos), en otros países que ya no vale la pena mencionar sus nombres ya que son muchos, es obligado por ley otorgar baño, no solo a clientes sino también a transeúntes aunque no consuman ni compren los productos y/o servicios del local comercial, los gobiernos municipales al otorgar las licencias de funcionamiento de locales comerciales debería exigir que todos tengan baños en mínimas condiciones para brindar aseo y también dignidad.

Migración al comercio callejero y ambulante

Estos incrementos absurdos y exorbitantes están asfixiando la economía del país y con eso están también estrangulando a las familias que necesitan buscar su manera de subsistir económicamente de una manera u otra, estas familias al no tener un espacio construido es que migran a los espacios públicos, aceras de las calles, parques, entornos de equipamientos públicos o privados como coliseos, estadios, iglesias, universidades, colegios, invadiendo áreas verdes donde solo tiene que haber pasto, tierra, flores y árboles, así también invaden aceras que son para peatones, y también invaden calzadas de la calle que son espacios para los automóviles, motos y bicicletas. Estos emprendedores por necesidad invierten lo mínimo que tienen en equipamientos improvisados para crear su propio trabajo, ponen una mesa y comienzan a hacer lo que sea: cocinar comida, ya sea empanadas, chorizos, escabeches, api, vender ropa, películas piratas, perfumes, etc. Es ahí que el comerciante se convirtió en un problema urbano para la ciudad, los habitantes y el medioambiente debido a la especulación inmobiliaria de los espacios comerciales.

Por otro lado estamos viendo que sobresale un detalle respecto a las inversiones que realizan otros emprendedores (tal vez emprendedores por oportunidad) al hacer sus cuentas estos comerciantes comienzan a comprar vehículos automotrices (en algunos casos vehículos cero kilómetros) y modificarlos para hacer su negocio en su vehículo, los ahora denominados “food trucks” lo que se traduce del inglés “camiones de comida”, donde estos vehículos ya equipados con cocinas, garrafas, electricidad, insumos y demás implementos venden su comida sobre ruedas, ya sea un camión, una chata o un motocarro, el concepto no es nuevo, ya existía, solo que se está modernizando, evolucionando e innovándose, también se observa que en otros casos se está dando la venta de frutas, huevos, escobas, aseo personal, ropa, artículos eléctricos, de computación, lentes de sol y aumento, sobre camiones u otros vehículos, hasta una peluquería que se llama “the beauty truck”, si analizamos bien, un emprendedor puede solicitar un crédito bancario para comprar un vehículo cero kilómetro, modificarlo a su gusto y necesidad, es de esa forma el riesgo de pérdida se reduce en grandes proporciones, ya que no paga alquiler y mejor paga el crédito, si a este emprendedor no le va bien en una calle, arranca su vehículo y se cambia de calle, al terminar de pagarlo se queda con un vehículo el cual puede vender o también solicitar otro crédito para otro vehículo y expandir su negocio en sucursales móviles, como así también crear empleo.

¿Se puede regular los alquileres?

Es muy posible regular los alquileres, no solo para comercio, sino también para la vivienda, pero en este artículo solo estamos enfocándonos en los comercios, ciudades como Nueva York, Berlín y Viena ya han comenzado a regular los alquileres, en el caso de Nueva York se ha implementado una Ley del estado que limita el incremento hasta un 7.5% anual, según un colectivo organizado de inquilinos en el estado de Nueva York estos reclaman que la medida ha fracasado, ya que los propietarios con el pretexto de haber remodelado y mejorado el ambiente es que hacen incrementos que sobrepasan el 7.5% llegando hasta el 20%, estos mismos colectivos señalan que las remodelaciones son solo limpieza superficial y una mano de pintura, si comparamos con nuestros incrementos en Bolivia entre incrementar un 20% a un 180% pues los newyorkinos siguen saliendo ganando. Si analizamos el crecimiento del producto interno bruto de Estados Unidos vemos que los últimos tres años estos han sido 1.6% en 2016, 2.2% en 2017, 2.9% en 2018, por lo que si la economía de Estados Unidos crece un 2.9% en un año y al inquilino le suben el alquiler le suben un 7.5% no es tan desproporcionado como un 180% en Bolivia, de todas maneras el colectivo de inquilinos del estado de Nueva York está reclamando sobre especulación inmobiliaria que sobrepasa un 12.5% cuando en Bolivia tenemos incrementos de hasta un 309%. En ese sentido tal vez podría proponerse incrementos regulados en base al crecimiento del Producto Interno Bruto de cada departamento o de cada municipio, al mismo tiempo también controlar que los rentistas arrendadores formalicen sus alquileres con Impuestos Internos, ya que muchos emprendedores tienen que formalizar con impuestos, pero sus rentistas arrendadores no formalizan, por otro lado, los municipios al otorgar las licencias de funcionamiento a los comercios deberían exigir como requisito obligatorio una copia del contrato de arriendo junto con la factura.

Para que Bolivia pueda despegar en el mundo del trabajo, el empleo, la economía y la competitividad es que se necesitan leyes y normas que controlen la especulación inmobiliaria del suelo comercial como así también del suelo para vivienda, tanto alquiler, compra, venta y anticrético, estas leyes pueden ser nacionales, departamentales o municipales, pero tienen que implementarse lo más rápido posible para sacar a Bolivia de su estancamiento, para darle mayores condiciones de vida a las personas.

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