Hospital de tercer nivel de Sucre apuesta por el diseño paramétrico

El hospital de tercer nivel de Chuquisaca tendrá capacidad para 204 camas, 190 de internación y 14 de terapia intensiva, además de 7 quirófanos, sala de emergencias, área de hemodiálisis, consulta externa, rehabilitación y helipuerto.

Por Mercedes Bluske

Emplazado en la zona de Lajastambo, el nosocomio sería el segundo hospital de tercer nivel de la ciudad.

La fusión entre tecnología e ingeniería civil especializada, dará como resultado una infraestructura hospitalaria de alta resolución de aproximadamente 22.000 metros cuadrados para la atención de los chuquisaqueños.

Financiado en un 100% por el Gobierno Central, la obra de más de Bs. 416 millones es llevada a cabo por la empresa española Makiber S.A.; una constructora especializada, entre otros, en el sector de la salud, realizando durante 50 años construcción y equipamiento de laboratorios, clínicas, centros de salud y hospitales.

Álvaro Osta García, director de proyecto del hospital de Chuquisaca, explica que se trata de un proyecto llave en mano, por lo que el mismo será entregado con todos los equipos y con 12 meses de funcionamiento antes de ser pasado a la administración pública.

Uno de los rasgos particulares del proyecto, es que el hospital fue concebido bajo un diseño paramétrico; un tipo de diseño que la empresa Makiber S.A. ya había probado con éxito en el hospital de Puyo, en Ecuador, así como en otras obras que encara a nivel mundial. El Diseño paramétrico busca definir una serie de reglas, de métricas y de estrategias, que deben ser comunes a todas las edificaciones sanitarias para garantizar su correcto funcionamiento, más allá de sus requisitos particulares.

Este tipo de diseño es capaz de adaptarse a los criterios específicos de cada proyecto, definiendo parámetros que garantizan un correcto funcionamiento, así como su fácil adaptación a futuros cambios.  La organización y ubicación de los pasillos en función de su uso, así como las estrategias para las futuras ampliaciones, son parámetros contemplados y aplicados en el diseño del hospital de Chuquisaca.

Osta asegura que las construcciones hospitalarias son propensas a las modificaciones y ampliaciones con el paso del tiempo y la evolución de la demanda, por lo que el diseño inicial ya prevé estos escenarios.

“Tenemos naves de circulación pública y privada, es un diseño muy sencillo”, resalta Osta sobre la funcionalidad de la infraestructura, la cual está formada por seis naves centrales separadas por jardines internos y dos naves de circulación diferenciada ubicadas de forma transversal en los extremos de las naves centrales: una para el ingreso y circulación de pacientes, y otra para el ingreso y circulación de personal médico y técnico.

Tecnología drywall

La construcción ha sido hecha con tecnología drywall, siguiendo normativas internacionales, permitiendo así la fácil modificación de los ambientes a futuro. También se tiene contemplado utilizar carpintería de aluminio con doble vidrio y cámara de aire, para conseguir un buen aislamiento del edificio, con el fin de que el confort acústico y la inercia térmica del hospital sea estable, evitando así cambios bruscos de temperatura.

La tecnología y los materiales son de primera línea, aunque muchos de ellos, al igual que el equipamiento, tuvieron que ser importados ya que en el país no hay fabricantes ni representaciones de muchos de ellos.

“Las puertas de aluminio de cierre hermético para los quirófanos, por ejemplo, las tuvimos que importar porque aquí no se encuentran”, explica Álvaro Osta.

Sin embargo, Makiber S.A. se caracteriza por intentar utilizar tanto materiales como capital humano local en los proyectos que encara, siempre y cuando cumplan las especificaciones. Osta resalta que el proyecto cuenta con alrededor de 300 trabajadores entre mano de obra y administrativos; siendo un generador de empleos a nivel local y nacional, pues extranjeros son apenas 7 u 8, asegura.

El hospital de tercer nivel de Chuquisaca tiene capacidad para 204 camas; 190 de internación y 14 de terapia intensiva, además cuenta con 7 quirófanos, sala de emergencias, área de hemodiálisis, consulta externa, rehabilitación y helipuerto.

También tiene previsto un albergue con alrededor de 8 pequeños departamentos, para que los familiares de paciente del interior de escasos recursos, tengan un lugar dónde dormir en casos de internaciones de largo plazo.

Si bien el proyecto tiene un plazo de ejecución de 56 meses, es decir, hasta mediados de 2021, el gerente del proyecto estima que su entrega se hará a mediados de 2020, casi un año antes de lo previsto.

Datos

  • 6 naves
  • 204 camas
  • 7 quirófanos
  • Helipuerto
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