“Para conocer el proceso de la ingeniería hay que aprender a levantar desde una piedra”

Ingeniero Ariel Torrico

Ing Ariel Torrico

El pasado 5 de octubre se celebró el Día del Ingeniero Boliviano, es por ello que buscamos uno, entre los destacados, que tiene la mágica ciudad valluna de Cochabamba.

El elegido fue el ingeniero civil Ariel Mauricio Torrico Rojas, quien actualmente es el Director General de la Unidad Desconcentrada de Concesiones y Coordinador General de la Unidad Técnica de Ferrocarriles, los proyectos de los cuales está a cargo son: Construcción del proyecto “Tren Metropolitano de Cochabamba, construcción del proyecto “Montero – Bulo Bulo”, y el Corredor Ferroviario Bioceánico de Integración.

El ingeniero Torrico es titulado de la Universidad Mayor de San Simón, ha realizado una maestría en Ingeniería Civil en la Universidad Federal de Santa Catarina Brasil, específicamente en el área de estructuras.

Nació en Cochabamba, es casado y tiene tres hijos, habla portugués e inglés, ejerce su profesión hace 19 años, con recomendaciones, que no olvida, desde la etapa universitaria: “Para poder conocer todo el proceso de la ingeniería hay que aprender desde levantar una piedra, hay que saber ser constructor y luego supervisor, después fiscal para entender toda la parte administrativa que conlleva la ingeniería”, afirma.

¿Por qué decidió estudiar ingeniería?

Desde pequeño siempre me llamó la atención las obras de construcción, la imagen más clara que tengo, es de cuando estaban haciendo el pavimento rígido en la puerta de mi casa a los 12 años.

¿Qué es lo que más le apasiona al ejercer su profesión?

Poder mejorar el servicio a las personas, todas las obras de ingeniería civil están destinadas a la sociedad para mejorar la calidad de vida, ya sea en agua potable, alcantarillado, carreteras, viviendas, siempre hay un servicio a la sociedad.

¿Cuál es la frase que lo caracteriza?

Hay que trabajar siempre hacia adelante.

¿Cuál es el reto más importante en esta etapa de su vida?

Entregarle a la ciudad de Cochabamba, a toda la región metropolitana, el mejor sistema de transporte, sostenible, ecológico, ambientalmente amigable, que son las metas que nos hemos trazado con el Tren Metropolitano, y poderlo cumplir en el plazo establecido, hemos iniciado la obra el 2017 y nuestro plazo fenece en agosto de 2020.

¿Algún miedo?

El mayor miedo sería no tener al equipo multidisciplinario que te apoye en el proyecto que uno viene realizando, ya que el mayor respaldo que un ingeniero puede tener son los conocimientos adquiridos en la etapa de formación, la experiencia que se adquiere con los años de trabajo, la hidalguía de poder reconocer que no conocemos todo de la ingeniería ya que es muy amplia, y por ende buscar el apoyo de especialistas en diferentes áreas de trabajo.

¿Recuerda alguna anécdota?

El señor ministro de Obras Públicas, Servicios y Viviendas de Bolivia, que en su momento era el ingeniero Milton Claros, me llama a la Gobernación de Cochabamba y anuncia una reunión referente al proyecto del Tren Metropolitano, me presentan con el contratista, el ingeniero Domingo García, y anuncian en ese momento que debemos construir el tren, fue un momento muy interesante en mi vida y considero que hemos tenido la suficiente capacidad para afrontar el proyecto; el ingeniero García recién había llegado de España y después de la reunión nos fuimos a conocer el terreno, y al pasar por una tienda él ve una banderita blanca y me pregunta para qué es esa bandera blanca, y si alguien está pidiendo tregua, porque había una persona que estaba durmiendo en la puerta, y yo le respondo, no, más bien allí es donde las personas van a buscar paz, y nos acercamos al lugar, le hice probar la chicha cochabambina, para ser sincero no le gustó, pero de esa manera iniciamos esta travesía.

¿Qué consejo le da a los estudiantes de ingeniería civil?

Nunca dejen de estudiar, siempre debemos actualizarnos en todos los temas de estructura hidráulica, hay paquetes estructurales que realmente colaboran mucho en lo que es el trabajo de ingeniería, pero recuerdo a un docente que decía, no es el paquete el que te hace el trabajo, si tú pones basura, el programa te va a botar basura; uno debe entender muy bien cómo funciona la ingeniería con conocimiento y entendimiento.

¿Cómo visualiza a Bolivia de aquí a unos 10 años?

Estos últimos años ha habido un crecimiento económico lo cual ha permitido construir obras que ni siquiera eran pensadas, como es el tren metropolitano, el teleférico, la planta de litio, la planta de potasio, las fotovoltaicas, las plantas eólicas, creo que como ingenieros en todas las ramas hemos aportado de muy buena manera al crecimiento del país, y con este mismo norte Bolivia se va volver una gran potencia en lo que es energía principalmente, y creo que podemos mejorar en muchos servicios básicos, en transporte, vivienda, salud que viene acompañada de mucha infraestructura que tiene que ser bien diseñada y bien construida.

Agradecimientos a quiénes …

Es importante agradecer a la familia, a mis padres, que nos han incentivado, no solo a mí sino a mis hermanos, en salir profesionales y ejercer la profesión de la mejor manera al servicio de la sociedad, agradecer a mi esposa porque por el trabajo toca abandonar la familia, ya que hacemos trabajos que conlleva tiempos largos, lejanos y sin vacaciones.

Gracias a mi madre Margarita Rojas, a mi padre Rómulo Torrico, que lamentablemente falleció recientemente, él quería conocer el tren en funcionamiento, no pudo cumplir ese anhelo, pero siempre estuvo apoyándome y conocía de primera manera todo el trabajo que hacíamos; gracias a mi esposa Janeth Siles y a mis hijos Camila, Natalia y Thiago.

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