Saltar al contenido

Cómo diseñar edificios educativos en Argentina

Por Ana Lucía López Zampini

Los tiempos avanzan, y con ellos las sociedades mutan, evolucionan, modificando la forma en la que interactuamos entre nosotros y con nuestro entorno. El ámbito educativo no queda exento de estos cambios, y con los avances tecnológicos y la realidad actual ha debido adaptarse a las nuevas formas de enseñar y aprender. Es importante entonces, comprender que los edificios destinados a la educación deben también, adecuarse a los paradigmas que supone dicha transformación.
Plataformas virtuales, la digitalización de la información, y el infinito de posibilidades que supone el internet, han pasado a formar parte del aprendizaje, por lo tanto, las aulas ya no solo deben responder a los requerimientos de pizarra y pupitres sino también a todo este abanico de nuevas posibilidades. Salas multimedia, espacio para computadoras personales, internet de alta velocidad, se han vuelto necesarios en la nueva realidad de las escuelas. Esto no solo se debe ver reflejado en la planta del edificio sino en toda su composición. El uso en conjunto de computadoras supone una instalación eléctrica preparada para dicha carga, una correcta ubicación de tomacorrientes o un espacio destinado a la alimentación de equipos, instalación de proyectores y pantallas, son parte también de un diseño que responda a los nuevos intereses en la educación.
A la hora de diseñar un edificio, suponemos que perdurará en el tiempo, y como es sabido, con este, las necesidades cambian. No es ajena la adaptación de currículas y la incorporación de nuevas actividades en las escuelas, por lo que contar con espacios flexibles y multipropósito puede convertirse en una gran alternativa para afrontar estas modificaciones sin alterar el correcto desarrollo de las funciones a través de los años.
No solo deben tenerse en cuenta estos conceptos a la hora de diseñar, sino también entender que cada escuela está inserta en un entorno diferente, por lo tanto, los programas de necesidades son diversos y no deben ser productos en serie. Cuestiones como el clima, el emplazamiento, la matrícula, la orientación pedagógica, la cultura del lugar en que se ubicará el edificio; deben ser consideradas.
Desde nuestro lugar de arquitectos, debemos ofrecer alternativas viables, funcionalmente coherentes y estéticamente acordes, pero en el caso específico de la construcción educativa tres conceptos serán de gran importancia: Sustentabilidad, sostenibilidad y funcionalidad.
Un edificio esco lar sustentable, supone en primera medida, un estudio adecuado del sitio en el que se emplaza. Considerar orientaciones favorables para iluminación y ventilación, un diseño de envolvente que responda correctamente a los requisitos climáticos, la incorporación de sistemas amigables con el ambiente (paneles solares, termotanques solares, biodigestores, etc), entre otras premisas; permiten minimizar los consumos, y por lo tanto reducir gastos.
Respecto a la sostenibilidad, la elección de materiales nobles y duraderos, un diseño de instalaciones simple y bien calculado, implica un beneficio enorme en cuestiones de mantenimiento, facilita el correcto funcionamiento de todos los sistemas y significa una notable reducción de los costos que deberá afrontar la institución con el correr de los años.
Funcionalmente, esquemas simples y de fácil comprensión, circulaciones acordes a la cantidad de usuarios, medidas adecuadas para el desarrollo de las diversas actividades, espacios exteriores confortables y el análisis de las necesidades de la comunidad educativa que planeamos satisfacer, son fundamentales para proyectar edificios escolares de valor.
Las escuelas sirven mucho más que solo como un centro de aprendizaje, son un lugar de encuentro de la comunidad, donde nos desarrollamos como individuos y como grupo, y es muchas veces considerada un segundo hogar.
Así, podemos decir que estos tres pilares, son fundamentales para crear establecimientos de calidad que no solo perduren en el tiempo, sino también en la memoria de quienes los habitan.
*Arquitecta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.